África. Un viaje de cuento por Salva Rodríguez

Africa-un-viaje-de-cuento

En 2006 Salva salió de Granada rumbo al mundo y sin billete de vuelta. Su primera etapa consistía en rodear el continente africano, desde Marruecos a Suráfrica y vuelta por la costa del Índico hasta Egipto. La aventura, de más de 42.000 kms, fue solo la primera parte de un viaje que después pasó por Asia y hoy sigue por América.  De este viaje vivo Salva mantiene un blog (Un viaje de cuento) donde se pueden leer parte de los textos que componen este primer libro, ese en el que cuenta sus primeros dos años y pico de viaje.
 
Un libro que, como su viaje, va cogiendo ritmo según avanza, según África se le mete en la piel y le conquista el corazón. Al principio el relato se mueve a golpes, quizá sea ésta la única forma de narrar la lucha contra el desierto, los primeros percances, las primeras contradicciones del continente. Después se vuelve un río fluido de anécdotas e imágenes: el choque cultural en cada frontera, los mercados, las escarificaciones, la vida de la calle, las ceremonias presenciadas accidental o intencionadamente y las visitas diarias a los jefes locales para pedir permiso y poner la tienda en las aldeas. También los mosquitos, el barro, las pistas de arena interminables que hay que pasar empujando, las ciudades inhumanas, la pobreza, las piedras, los animales salvajes. Dificultades que requieren una moral de acero para ser superadas sin que endurezcan para siempre el corazón.
 
Precisamente eso es lo que yo más agradezco del texto: ese permanente ejercicio de sinceridad y de equilibrio, que es a la vez un canto a la belleza africana y un grito a sus condiciones. Un continente donde “no hay problemas, sino retos”, un lugar donde cada noche se celebra porque cada día se han superado “24 maneras diferentes de morir”.
 
Finalmente, este relato de viaje es sobre todo una lección de cómo viajar en África, una interesante y amena descripción de su diversidad y de cómo se puede uno arreglar con casi nada y tener casi todo lo que desea.
 
Recorrer países en bicicleta permite hacer algo grande desde una fragilidad estremecedora, independiente y con una dependencia absoluta de los demás. Sencillamente, yo no habría llegado hasta aquí si no fuera porque la gente de este mundo es, mayoritariamente, buena.
2736327 orig
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más informaación leyendo nuestra política de cookies
Política de cookies